Quote of the day: 8 November

You must build a little cell within your soul as I do. Remember that God is there and enter it from time to time; when you feel nervous or you’re unhappy, quickly seek refuge there and tell the Master all about it.

Ah, if you got to know Him a little, prayer wouldn’t bore you anymore; to me it seems to be rest, relaxation. We come quite simply to the One we love, stay close to Him like a little child in the arms of its mother, and we let our heart go.

You used to love sitting very close to me and telling me your secrets; that is just how you must go [to] Him; if only you knew how well He understands…. You wouldn’t suffer any more if you understood that.

It is the secret of life in Carmel: the life of a Carmelite is a communion with God from morning to evening, and from evening to morning. If He did not fill our cells and our cloisters, ah! How empty they would be! But through everything, [we] see Him, for we bear Him within us, and our life is an anticipated Heaven.

I ask God to teach you all these secrets, and I am keeping you in my little cell; for your part, keep me in yours, and that way we will never be parted.

Saint Elizabeth of the Trinity

Letter 123 to Françoise de Sourdon
Thursday, 19 June 1902

 

Valladolid-adoration
Ángel Cantero, archivalladolid / Flickr 

 

Elizabeth of the Trinity, S 2003, The Complete Works of Elizabeth of the Trinity volume 2: Letters from Carmel, translated from the French by Nash, A, ICS Publications, Washington DC

Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 9

Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo

San Pablo nos habla

Te encargo que guardes este mandato sin mancha ni reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual Dios a su debido tiempo hará que se cumpla.

Al único y bendito Soberano,
Rey de reyes y Señor de señores,
al único inmortal,
que vive en luz inaccesible,
a quien nadie ha visto ni puede ver,
a él sea el honor y el poder eternamente. Amén.
(2 Tim 6,14-16)

La Elevación de Santa Isabel

“Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo, me entrego a Vos como una presa. Encerraos en mí para que yo me encierre en Vos, en espera de ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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nasa2explore / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 8

Y vos, oh Padre, inclinaos hacia vuestra pobre pequeña criatura

San Pablo nos habla

Rogamos que ustedes sean fortalecidos con todo poder según la potencia de Su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia, con gozo dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en la Luz. Porque Él nos libró del dominio[m] de las tinieblas y nos trasladó al reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados. (Col 1,11-14)

La Elevación de Santa Isabel

“Y vos, oh Padre, inclinaos hacia vuestra pobre pequeña criatura, ‘cubridla con vuestra sombra’, no veáis en ella más que al ‘Amado en el que habéis puesto todas vuestras complacencias’.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

Pauv petite creature 21may18
David Bohnsack, mccj / Facebook (Used by permission)

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 7

Oh, Fuego consumidor, Espíritu de amor, ‘venid sobre mí’

San Pablo nos habla

Según la gracia que Dios me ha dado, yo, como maestro constructor, eché los cimientos, y otro construye sobre ellos. Pero cada uno tenga cuidado de cómo construye, porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero, si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego. (1 Cor 3,10-15)

La Elevación de Santa Isabel

“Oh, Fuego consumidor, Espíritu de amor, ‘venid sobre mí’ para que se haga en mi alma como una encarnación del Verbo: que yo sea para Él una humanidad complementaria en la que renueve todo su Misterio. ”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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Fr. Lawrence Lew, OP / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 6

Oh, mi Astro amado, fascinadme

San Pablo nos habla

Vivan como hijos de luz (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad) y comprueben lo que agrada al Señor. No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas, porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto. Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible, porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice:

«Despiértate, tú que duermes,
levántate de entre los muertos,
y te alumbrará Cristo».
(Ef 5,8-14)

La Elevación de Santa Isabel

“Luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero fijaros siempre y permanecer bajo vuestra gran luz. Oh, mi Astro amado, fascinadme para que no pueda ya salir de vuestra irradiación.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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NASA Goddard Space Flight Center / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 5

Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándoos

San Pablo nos habla

Nosotros, por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la Palabra que les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.
(1 Tes 2,13)

La Elevación de Santa Isabel

“Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándoos, quiero hacerme toda dócil a fin de aprenderlo todo de Vos.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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Alper Tecer / Flickr

 

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Despertar

Cada fibra de su ser
sera invadida
con la luz del amanecer,
solo hay que cerrar
los ojos, dormir y soñar…
y que ese sueño recorra
cada una de las fibras….
Y despertar.

en homenaje a Santa Isabel de la Trinidad

K.F.

 

Profumo di Lavanda all'alba strolicfurlan Flickr 36002166773_1ee594af33_o
strolicfurlan / Flickr

 

Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 4

Os pido que me “revistáis de Vos mismo”, que identifiquéis mi alma con todos los movimientos de vuestra alma

San Pablo nos habla

Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Ustedes se despojaron del hombre viejo y de sus obras y se revistieron del hombre nuevo, aquel que avanza hacia el conocimiento perfecto, renovándose constantemente según la imagen de su Creador. (Col 3,1-3.9-10)

La Elevación de Santa Isabel

“Os pido que me ‘revistáis de Vos mismo’, que identifiquéis mi alma con todos los movimientos de vuestra alma, que me sumerjáis, que me invadáis, que me reemplacéis, para que mi vida no sea más que una irradiación de vuestra Vida. Venid a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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Bob Wick, BLM Nevada / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 3

Oh Cristo mío amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para vuestro Corazón

San Pablo nos habla

En esto me regocijo, sí, y me regocijaré. Porque sé que esto resultará en mi liberación mediante vuestras oraciones y la suministración del Espíritu de Jesucristo, conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál escoger, pues de ambos lados me siento apremiado, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor. (Fil 1,18-23)

La Elevación de Santa Isabel

“Oh Cristo mío amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para vuestro Corazón, quisiera cubriros de gloria, quisiera amaros… hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia…”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

Mourir D'Amour
Morir de Amor | davdenic / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 2

Pacificad mi alma, haced de ella vuestro cielo, vuestra morada amada y el lugar de vuestro reposo

San Pablo nos habla

Que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. (Col 3,15-16)

La Elevación de Santa Isabel

“Pacificad mi alma, haced de ella vuestro cielo, vuestra morada amada y el lugar de vuestro reposo. Que no os deje allí jamás solo, sino que esté allí toda entera, toda despierta en mi fe, toda en adoración, toda entregada a vuestra acción creadora.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

 

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h-k-d / Flickr

 

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Novena a Santa Isabel de la Trinidad — Día 1

Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayudadme a olvidarme enteramente

San Pablo nos habla

El amor es comprensivo y servicial;
el amor nada sabe de envidias,
de jactancias, ni de orgullos.
No es grosero, no es egoísta,
no pierde los estribos, no es rencoroso.
(1 Cor 13,4-5)

La Elevación de Santa Isabel

“Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayudadme a olvidarme enteramente para establecerme en Vos, inmóvil y apacible, como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Vos, oh mi Inmutable, sino que cada minuto me haga penetrar más en la profundidad de vuestro misterio.”

Oración Final

¡Oh! Santa Isabel,
en tu gran amor a Dios,
estabas siempre tan próxima
de las necesidades de tus amigos.
Ahora, ya que estás en el Cielo
delante de la faz del Señor,
intercede cerca de El
en favor de las intenciones que te recomendamos.

Formular aquí su deseo

Enséñanos, en la fe y en el amor,
a vivir con la Santísima Trinidad,
en lo más profundo de nuestro corazón.
Enséñanos, como tú,
a irradiar el amor de Dios a los hombres,
en nuestra vida de cada día,
para ser una alabanza de su Gloria.

Rezar lentamente: Padre Nuestro…

y tres veces Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

 

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smilla4 / Flickr

 

 

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Quote of the day: 28 October

Our God is a consuming Fire.

J.M. + J.T.

 

Before flying away to Heaven, dear little Sister Marie-Odile, I want to send you a little note from my soul, for I am anxious for you to know that in the Father’s House I will pray especially for you.

I am keeping a rendez-vous with you in the Furnace of love; my eternity will be spent there, and you can begin it already here on earth.

Dear Sister, I will be jealous for the beauty of your soul, for, as you know, my little heart loves you very much, and when one loves, one desires the best for the beloved.

I think that in Heaven my mission will be to draw souls by helping them go out of themselves to cling to God by a wholly simple and loving movement, and to keep them in this great silence within that will allow God to communicate Himself to them and transform them into Himself.

Dear little sister of my soul, it seems to me I now see everything in God’s light, and if I started my life over again, oh, I would wish not to waste one instant! He does not allow us, His brides in Carmel, to devote ourselves to anything but love, but the divine, and if by chance, in the radiance of His Light, I see you leave that sole occupation, I will come very quickly to call you to order; you would want that, wouldn’t you?

Pray for me, help me prepare for the wedding feast of the Lamb. Death entails a great deal of suffering, and I am counting on you to help me. In return, I will come to help you at your death.

My Master urges me on, He speaks to me of nothing but the eternity of love. It is so grave, so serious; I wish to live each moment fully.

A Dieu, I don’t have the strength or the permission to write at length, but you know Saint Paul’s words: “Our conversation is in Heaven” [Phil. 3:20].

Beloved little sister, let us live by love so we may die of love and glorify the God Who is all Love.

“Laudem gloriae,”
28 October 1906

Saint Elizabeth of the Trinity

Letter 335 to Sister Marie-Odile
Carmel of Paray-le-Monial

 

person holding out hand to the sky
I think that in Heaven my mission will be to draw souls by helping them go out of themselves to cling to God by a wholly simple and loving movement |Photo by Raphael Brasileiro on Pexels.com

 

 

Elizabeth of the Trinity, St 2014, I have found God, Complete Works II - Letters from Carmel, translated from the French by Nash, A, ICS Publications, Washington DC.

Quote of the day: 26 October

My beloved Antoinette, I leave you my faith in the presence of God, of the God who is all Love dwelling in our souls. I confide to you: it is this intimacy with Him “within” that has been the beautiful sun illuminating my life, making it already an anticipated Heaven; it is what sustains me today in my suffering. I do not fear my weakness; that’s what gives me confidence. For the Strong One is within me and His power is almighty. It is able to do, says the Apostle, abundantly more than we can hope for!

A Dieu, my Antoinette, when I am up above, will you let me help you, scold you even, if I see you are not giving everything to the Master? because I love you! I will protect your two dear treasures and will ask that you be granted everything needed to make them two beautiful souls, daughters of love! May He keep you wholly His, wholly faithful; in Him I will always be WHOLLY YOURS.

Saint Elizabeth of the Trinity

Letter 333 to Antoinette de Bobet (excerpt)
End of October, 1906

 

sunset photograph
Photo by Max Ravier on Pexels.com

 

Elizabeth of the Trinity, St 2014, I have found God, Complete Works II - Letters from Carmel, translated from the French by Nash, A, ICS Publications, Washington DC.

Quote of the day: 21 October

My dear Anne-Marie,

I am so weak I can hardly hold a pencil and yet I need to thank you from my heart, which was so deeply touched by your thoughtfulness. I award you a diploma in candy making: your Kalougas are so good! How pretty they are in their little box! I have quite a supply of chocolates of every kind; everything makes me suffer, but yours, on the contrary, soothe me; it is surely your heart that has placed a special essence in these pretty candies. A thousand thanks. I am not forgetting you on my cross, where I taste unknown joys, and when I am in Heaven, your names and your memories, which are so well engraved in the depths of my heart, will be constantly present there before God. I am very happy, little Anne-Marie!… If you saw how my dear Mother takes care of me…. For a Carmelite used to mortification, I am ashamed of my comfort, but where I am concerned, the only consideration is one of charity, of goodness that is so maternal! A Dieu, little one, I love you and your family a lot, and I kiss you all. Thanks again.

S. E. of the Trinity r.c.i.

Saint Elizabeth of the Trinity

Letter 328a to Anne-Marie d’Avout
around October 21, 1906 

 

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Kalougas from Bernachon Chocolates in Lyon, France | ricardo / Flickr

 

 

Elizabeth of the Trinity, St 2014, I have found God, Complete Works II - Letters from Carmel, translated from the French by Nash, A, ICS Publications, Washington DC.

Quote of the day: 18 July

Saint Elizabeth of the Trinity
Letter 300 to her mother

[ July 18, 1906]

J. M. + J. T.

Darling little Mama,

I’m expecting you on Saturday at the time we arranged; I will go to receive you on foot, without a cane. I’m delighted about it! I was expecting you today, and here I see my Master wants to unite mother and child in suffering, since your dear health is the reason for the delay of your visit; I love you too much to be sad about it, for I understand better than ever how much God loves us when He tries us. What a relief for me to think of you looked after by our dear Guite; let yourself be cared for by her, obey her completely, won’t you, little Mama.

The Blessed Virgin has not performed the miracle you desired. When, as you tell me in your dear, kind letter, you’re afraid that I might be a victim marked out for suffering, I beg you not to be sad about it, that would be so beautiful; I don’t feel worthy of it; think now, to have a share in the sufferings of my crucified Bridegroom, and to go with Him to my passion to be a redemptrix with Him. . . . Saint Paul says that those whom God foreknew, He predestined to be conformed to the image of His Son.  Rejoice in your mother’s heart when you think that God has predestined me and has marked me with the seal of the Cross of His Christ.

My legs, however, are getting better; I can walk without a cane. I’ve been given a very light robe, and this is what I wear when I make my little comings and goings, which consist in going out on the terrace and to the little tribune [small second-story prayer chapel overlooking the tabernacle]; can you imagine what a joy this is for my soul? Several times a day I make long visits to my Master, and I thank Him for having given me the use of my legs to go to Him. I am reading your dear book,  which is magnificent; you’ve made me a very precious gift, my dear Mama; I have it beside me on the little table that is so useful to me.  If you knew how well set up I am. . . . I think up something new every day, and my dear Mother smiles at my “comforts.” How she cares for me and anticipates my every need; I had told her I had a bad taste in my mouth and she got some new candy for me to bring me more relief, and it’s like that with everything; she has the intuitions of a mother. If you knew how she loves you; it was she who told me to write you right away, and I didn’t have to be begged, as you can imagine. We’ve had a very beautiful feast of Our Lady of Mount Carmel,  I’ll tell you all about it on Saturday. I’m giving you all my best wishes for my Guite; tell little Sabeth to give her this holy card and to kiss her for Tata. A Dieu, darling Mama, I gather all of you together to kiss you as I love you. Be very reasonable, listen well to your Guite to please me. Your daughter who loves you more than she can say.

M.E. of the Trinity r.c.i.
26 years old today.


This would be the last birthday letter that Saint Elizabeth of the Trinity would write to her dear mother, Madame Catez. Less than four months later, she would die of acute adrenal failure, directly attributable to her years-long battle with Addison’s Disease.

 

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One of the last photos taken of St. Elizabeth of the Trinity | Photo: Discalced Carmelites

 

Letter 300 to her mother, on 18 July 1906 The Complete Works of Elizabeth of the Trinity volume 2: Letters from Carmel (p. 309-310)
ICS Publications, Washington DC © Washington Province of Discalced Carmelites, Inc.

 

Quote of the day: 1 April

Let us lift the veil through faith and rest in those regions of peace and light.

Saint Elizabeth of the Trinity

Letter 237 to Madame de Sourdon (excerpt)
August 11 or 12, 1905

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Photo by luizclas on Pexels.com

On April 1, 1883, St. Elizabeth’s great-uncle Raymond Rolland, priest of the Diocese of Carcassonne, died; Elizabeth was two years and eight months old.

Quote of the day: 11 January

Oh! My little Aunts, how happy I am; here I am, the bride of Christ! I would like to speak to you about my profession, but, you see, it is something so divine, earthly language is powerless to repeat it. I had had very beautiful days before, but now I no longer even dare compare them with that day.

Saint Elizabeth of the Trinity
Letter 154 to her Rolland aunts, 12 January 1903 (or a little after)

sabeth - the sunday of epiphany igsize
On January 11, 1903, the feast of the Epiphany, after 13 months of novitiate, Saint Elizabeth of the Trinity, unanimously accepted by her community, was consecrated to God for eternity through her religious profession as a Discalced Carmelite nun in the Carmel of Dijon, France.
SABETH - Always sing in Thanksgiving
O come, let us sing to the Lord;
let us make a joyful noise to the rock of our salvation!
Let us come into his presence with thanksgiving;
let us make a joyful noise to him with songs of praise!
For the Lord is a great God,
and a great King above all gods.
(Psalm 95:1-3)

La elevación de Sta. Isabel de la Trinidad

Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayudadme a olvidarme enteramente para establecerme en Vos, inmóvil y apacible, como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Vos, oh mi Inmutable, sino que cada minuto me haga penetrar más en la profundidad de vuestro misterio. Pacificad mi alma, haced de ella vuestro cielo, vuestra morada amada y el lugar de vuestro reposo. Que no os deje allí jamás solo, sino que esté allí toda entera, toda despierta en mi fe, toda en adoración, toda entregada a vuestra acción creadora.

Oh Cristo mío amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para vuestro Corazón, quisiera cubriros de gloria, quisiera amaros… hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia y os pido que me “revistáis de Vos mismo”, que identifiquéis mi alma con todos los movimientos de vuestra alma, que me sumerjáis, que me invadáis, que me reemplacéis, para que mi vida no sea más que una irradiación de vuestra Vida. Venid a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.

Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándoos, quiero hacerme toda dócil a fin de aprenderlo todo de Vos. Luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero fijaros siempre y permanecer bajo vuestra gran luz. Oh, mi Astro amado, fascinadme para que no pueda ya salir de vuestra irradiación.

Oh, Fuego consumidor, Espíritu de amor, “venid sobre mí ” para que se haga en mi alma como una encarnación del Verbo: que yo sea para Él una humanidad complementaria en la que renueve todo su Misterio. Y Vos, oh Padre, inclinaos hacia vuestra pobre pequeña criatura, “cubridla con vuestra sombra”, no veáis en ella más que al “Amado en el que habéis puesto todas vuestras complacencias”.

Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo, me entrego a Vos como una presa. Encerraos en mí para que yo me encierre en Vos, en espera de ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

El 21 de noviembre de 1904

via elisabeth-dijon.org

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